martes, 12 de julio de 2011

Preguntas acerca del desarrollo

Autor: Carlos Andrés Ramírez González

El desarrollo ha sido una obsesión continua desde el advenimiento de la modernidad, manifestada de diferentes maneras en occidente en oriente, pero siempre una premisa de los regentes de los diferentes países del mundo. En pleno siglo XXI, sin embargo, seguimos sin reconocer en realidad en dónde está el desarrollo, cuáles son las características propias de un sistema en desarrollo continuo o, incluso, si muchos de los países que se hacen llamar desarrollados en realidad lo son.

En las últimas semanas viendo información sobre el tema, me di cuenta que respecto al desarrollo hay muchas más incertidumbres que certezas. Sin embargo, me propuse a plantear los principales interrogantes del desarrollo en las últimas décadas, que, además de ser un tema espinoso, puede ser tremendamente refutado, si es así, bienvenidas sean las críticas.

Hace poco terminé de leer un libro en realidad fascinante, ¡Basta de historias! Del reconocido periodista Andrés Oppenheimer, en él se nos relata cómo algunos países han logrado un desarrollo sumamente avanzado, no sólo en términos del PIB, basados en una simple clave; que al mismo tiempo es revolucionaria, la educación. La tesis principal de Oppenheimer se basa en que a mayor calidad de educación, mayores índices de desarrollo, en términos de exportar productos con valor agregado, mejoras en infraestructura y mejoramiento de la calidad de vida. Esta tesis es comparada con una antagónica representada en América latina, pues, Oppenheimer demuestra que muchos de los países latinoamericanos están haciendo lo posible por entorpecer la educación en sus naciones. Lo más alarmante resulta ser que en “las encuestas (como Gallup, de 40.000 personas en 24 países de la región, encargada por el Banco Interamericano de Desarrollo, BID) muestran que los latinoamericanos están satisfechos con sus sistemas educativos” (Oppenheimer,2010:15) el caso más representativo de lo que dice Oppenheimer resulta ser Venezuela que aunque como bien lo dice el libro, el gobierno de Chávez, ha aumentado la escolaridad, pero ha creado un adoctrinamiento irresistible para cualquier librepensador dentro de las escuelas primarias y las nuevas universidades creadas por el adoctrinador mayor, Hugo Chávez. Así pues la clave del desarrollo para Oppenheimer son las mejoras, contantes e irrestrictas, en la educación: “No hay ninguna tarea más urgente para el futuro de nuestros países y de nosotros mismos. Todo lo demás son historias” (Oppenheimer, 2010:401) la obsesión de Latinoamérica con el pasado está impidiendo que se pueda ver hacía el futuro, otra de las tesis de Oppenheimer, sin embargo la pregunta que hay que hacerse es ¿en realidad la educación es la única esperanza del desarrollo? O mejor ¿habrá una única respuesta hacía el desarrollo? Oppenheimer habla todo el libro de la importancia sustancial de la educación, pero ¿puede un joven hambriento estudiar de la misma manera que uno con todas las ventajas del dinero? Evidentemente no, esas es la primera y principal pregunta que hacerse con respecto al desarrollo, ¿de qué sirve, el desarrollo, si no es para todos sea por la vía que sea?

Posturas más radicales como el capitalismo puro, propone, mejor, dejar el desarrollo en las manos del mercado, los dioses de la oferta y la demanda se encarga del resto, al respecto Oppenheimer también nos da luces con respecto a una entrevista a Juan Francisco Miranda, hoy día ex director de Colciencias, hablando del sistema de innovación educativo colombiano:


“Nos equivocamos –señaló-. “Nos pasó como a muchos países: caímos en la trampa de la teoría económica de que los problemas los resuelve el mercado, y que los estados no debían intervenir generando subsidios. La idea era que no había que hacer planeación, que la investigación se movía de acuerdo a lo que los mercados demandaban, y entonces cayó la inversión estatal en ciencia y tecnología. Hoy sabemos que eso fue una equivocación. Quienes planearon, Corea del sur, China, Brasil y el propio Estados Unidos, avanzaron mucho más” (Oppenheimer, 2010:375)



El mercado no resulta muy eficiente para desarrollar las tareas del Estado, sin embargo, una postura contraria como el comunismo o el populismo, como vimos con Chávez, no crean ningún tipo de desarrollo sino más bien un adoctrinamiento que no debe ser tolerado, pues no hay desarrollo con personas que piensen y defienden lo mismo. Sobre todo si adoptamos la teoría del escrutinio público adoptado por Amartya Sen  en su libro “La idea de la justicia”. Con base a lo anterior, una afirmación debe ser clara, la adopción de un sistema ideológico claro tiende a entorpecer el  sistema de desarrollo de un país ¿necesita, de verdad, un país adoptar políticas estrictamente ideológicas para el desarrollo? Una pregunta que es sumamente importante para entender cómo considerar el desarrollo en cada región del mundo.

Ahora quisiera referirme el que para mí es de los más grandes pensadores de nuestra era, Amartya Sen. La teoría de Sen del desarrollo como libertad debe ser considerada como una de las más acertadas respecto al tono de la ideología, debo confesar, incluso, que al terminar de leer uno de sus libros “Desarrollo y Libertad” no entendía muy bien en que posición ideológica se ubicaba Sen, no es en realidad tan claro. Para Sen, entrando en materia, el desarrollo se da en la medida en que cada uno de los individuos de una nación tenga la libertad de acceder a ciertos beneficios básicos: salubridad, educación, salud, alimentación y una libertad de expresión evidenciada en los sistemas democráticos. Esta teoría del desarrollo va en contraposición a la del capitalismo apoyando la no intervención del Estado impulsando dichos fines. Para el capitalismo lo que debe aumentar es el PIB (Producto Interno Bruto) y no el IDH (Índice de Desarrollo Humano, de hecho formulado en parte por Sen), es decir, para Sen el desarrollo no se da en la medida simplemente de obtener más y más recursos monetarios, sino en la medida en que lo existentes sean utilizados en pro de la población, y para esto pone un par de ejemplos claros:

“es posible que los ciudadanos de Gabón, Sudáfrica, Namibia o Brasil sean mucho más ricos desde el punto de vista del PNB [siglas en inglés del PIB] per cápita que los de Sri Lanka, China o el estado indio de Kerala, pero la esperanza de vida de los segundos es muy superior a la de los demás” (Sen,1999: 22)


Respecto al estado indio de Kerala es mejor profundizar aún más: “Los habitantes de Kerala, China o Sri Lanka a pesar de tener bajísimos niveles de renta, disfrutan de un nivel de esperanza de vida muy superior al de muchas poblaciones más ricas de Brasil, Sudáfrica y Namibia” (Sen, 1999:66) No es lo mismo tener una buena cantidad en el bolsillo, que gastarla en las necesidades básicas de su persona, la repartición puede llegar a ser un mejor modo de desarrollo que la simple acumulación. ¿Qué sirve más para el desarrollo acumular y no repartir, ó repartir poco, relativamente, pero a todos?

Las concepciones anteriores son bastante comunes en la mente de los investigadores y académicos expertos en el tema. Sin embargo ¿quién dijo que ellos tienen la última, precisa y adecuada palabra? Exacto, nadie. Siempre me pregunté que pensaría una persona ajena al pensamiento occidental acerca del desarrollo, y gracias a una investigación periodística hecha por Antonio Morales entrevistando a la comunidad Arhuaca de Colombia   (Ver video) me ayudó con mi problema. Uno de los líderes indígenas dijo al periodista que para ellos el desarrollo no era inventar nuevos artefactos para mejorar la vida o hacerla más rápida y eficiente, sino, más bien, conservar el entorno en el cual nacieron, conservar los bosques, ríos y animales con los cuales conviven, no, señor lector, no es un invento de un loco internado en la selva, es la creencia ferviente de un pueblo que en realidad me hizo cuestionarme y decir ¿por qué no?. A lo mejor conservar sea más benéfico para nosotros que transformar, incluso destruir, lo que nos rodea, suena difícil pues nuestros nuevos modos de vida necesitan la tecnología de la “civilización”.


Espero, amigo lector, que este artículo le haya servido para entender un poco cuál es la inquietud con el desarrollo, lo espero porque en realidad yo continuo con las mismas inquietudes con las que empecé a escribirlo, de hecho creo que con más aún. Lo único claro es que si hemos de hablar del desarrollo tenemos que ser sumamente claros, pues no sabemos qué clase de desarrollo, sus maneras de implementarse, su grado de impregnación ideológica, y demás cosas que son más importantes para entender el concepto. Como en un principio hay más dudas y oscuros en el desarrollo que afirmaciones y claros. 


Bibliografía

·        Oppenheimer, Andrés (2010), ¡Basta de historias! Editorial Debate, México D.F
·        Sen, Amartya (1999), Desarrollo y Libertad. Editorial Planeta, Barcelona


domingo, 19 de junio de 2011

Respecto a la política, es mejor tener las cosas claras

Autor: Carlos Andrés Ramírez González


Hace un par de semanas, no muchas por fortuna, una querida conocida mía hizo una alusión algo particular acerca de la política. Ella dijo que en realidad estaba harta de la política, que primero, no todo era política y que segundo, ya era tan recurrente el tema que se hacía tedioso. A ella prometí hacer un artículo acerca del tema y a ella dedico, evidentemente, estas humildes palabras.

Si usted es colombiano sabrá que nuestra vida está plagada de política a diario, sobre todo en los últimos tiempos, con las continuas apariciones de millonarios desfalcos o investigaciones cada vez más numerosas a los servidores públicos. Además estará al tanto de muchos de los tediosos procesos frente al Estado desde la simple petición de un documento de identidad, de por sí obligatorio,  hasta el complejo trámite de un crédito para su educación, que por cierto no es nada barata. En un primer plano, por tanto, lo político es parte del día a día de cada ciudadano en la medida que nos vemos sometidos al régimen de las leyes de nuestro Estado, a diario, al menos la gran parte de la población, no intenta matar a uno de sus vecinos o a un hincha de un equipo de fútbol contrario al suyo. Eso es porque la política, un detenimiento sustancial de las relaciones de poder, ha constituido un régimen capaz de regular la vida social, que, en pocas palabras, se ve expresado en un régimen jurídico, ya sea una carta política o su desarrollo en alguna ley. Como primera conclusión acerca del tema es importante destacar que si usted es y cree ser un ciudadano colombiano, con derechos civiles y políticos y a su vez con deberes hacía el Estado y su sociedad, necesariamente debe tener claro cómo, por qué y qué es lo que la política hace a su diario vivir, en cuestiones negativas para dar su voz de protesta y en sentido positivo para, al menos, dar algún tipo de apoyo al Estado.

Ahora bien, es de notar que se ha hablado de dos puntos importantes primero, se ha dicho un término bastante nuevo en los referente a los conceptos políticos “ciudadano” y segundo, se ha hablado de “dar su voz de protesta” estos dos parámetros unidos al hecho, ya descrito, de la sujeción del individuo y el Estado al imperio de la ley nos lleva a describir un ordenamiento bastante conocido en occidente y que, aunque con sus notables falencias, se aplica en Colombia, la democracia. En su conocido libro, Ética para Amador, Fernando Savater nos dice algo muy peculiar: “¿por qué tienen tan mala fama los políticos? A fin de cuentas, en una democracia políticos somos todos, directamente o por representación de otros” (Savater, 1991:152). La democracia, por tanto, necesariamente nos politiza a todos, tenemos derecho a votar quién llevará las riendas del Estado, tenemos la posibilidad de dar a conocer nuestras opiniones respecto a lo político sin algún tipo de represión directa, se nos garantiza un mínimo de libertades y derechos  y las leyes prevalecen sobre el imperio del hombre. La democracia en nuestras vidas representa, por tanto, la introducción de nuestros intereses, ya sean individuales o conjuntos, en la vida política del país, de no ser así a lo mejor nadie escucharía nuestras demandas e inquietudes. Como segunda conclusión fundamental es de señalar que si usted está sometido a un régimen democrático necesariamente tendrá que saber como se maneja la política de su país, que sucede en ella cada día y ser practicante de las vías institucionales de reivindicación,  bueno, si es usted un individuo proactivo políticamente, claro está.

Una frase alguna vez hecha por Álvaro Gómez Hurtado me ha parecido siempre muy apropiada para demostrar la importancia que tiene la política para los aspectos de cada uno de los ciudadanos de un Estado democrático: “Quien no hace la política, se la hacen, quien no hace la política, la padece” si usted no hace que sus intereses se escuchen deberá aceptar los intereses si escuchados como norma general. Puede que usted sea una víctima del conflicto armado colombiano, pero nunca se ha interesado por la vida política de su país y más bien aborrece este ámbito público. Sin embargo y debido a la falta de interés suya y de sus demás conciudadanos la ley de víctimas no se aprobó, pero sí, una que habla acerca de quitar muchos impuestos a las empresas más grandes. Con este sencillo ejemplo queda claro que si quiere mejores condiciones de vida debe dar a conocer su posición, de lo contrario deberá aceptar lo que la política haga de usted y su entorno. Si se quiere que la política no sea tan amarga y turbia, es mejor inmiscuirse cada vez más en ella.
Como se ha visto a lo largo de este artículo la política si suele ser muy repetitiva y a lo mejor sumamente oscura, sin embargo, es tan fundamental para la continuidad y efectividad de la democracia que debería ser una consideración propia el hecho de participar en ella. Es necesario decir, para terminar, que aquellos que dicen aborrecer la política de sus países e incluso se llaman “apolíticos” deberían intentar un pequeño viaje a países como Corea del Norte, Cuba o algún otro tipo de régimen  como los islámicos y así conocer qué es vivir propiamente sin política.



Bibliografía
·        Savater, Fernando (1991), Ética para amador. Editorial Ariel, Barcelona


¿Honestidad?

Autor: Carlos Andrés Ramírez González 

¿Qué es la honestidad? Si a cada quién le conviene romperla por interés personal, por una supuesta ayuda de grupo y por simplemente cumplir con sus cometidos. La honestidad no sólo es decir la verdad sin atenuantes, es practicarla, sentirla, volverla uno de los fundamentos básicos de la moral, si la honestidad muere con el primer rayo de sol, la moral muere con el primero de la luna.

 La honestidad como fundamento básico de la moral va más allá de profesarla, lo que sucede es que la honestidad, para con otros y para uno mismo, debe ser un sometimiento real a las leyes y reglas que nos parezcan, y en general sean, justas. <un hombre  obedece a su Estado en la medida que las leyes que este promulgue sean primero, legítimas y segundo, en un sentido amplio, justas>,  ambas acepciones a las “reglas” hablan del mejor camino, determinando medios y fines, para lograr un fin. De no lograrse lo mínimo requerido por estas se sobreentiende que existe un interés de por medio que va en contra de esas reglas establecidas <Un hombre conoce las leyes que promulga su gobierno, sin embargo, falsifica un documento de naturaleza pública y pretende esconderlo para evitar el castigo por parte del Estado>, <un grupo de estudiantes omitió la necesidad del sacrificio a una materia para lograr una nota favorable, gran parte de ellos usan ayudas no permitidas para lograr una buena calificación, el educador, algo viejo y achacado, no tiene idea de los que sucede en su jurisdicción y frente a sus ojos, evidentemente los estudiantes no le informarán>, la honestidad, como se puede observar,  suele ser una elección personal, que da poderes inigualables a la individualidad. Así como el individuo puede elegir una vida honesta, también puede elegir una en la que eternamente oculte sus malas acciones e incapacidades para acatar las normas justas, a este último tema es preciso hacer aclaraciones.
¿En qué momento una norma o regla es justa? En principio una ley, regla o norma está hecha para delimitar los alcances del individuo y, en sí, de la sociedad. Las leyes o normas emanan de diferentes lugares y así mismo, difieren en su contenido y finalidad. <El legislativo de un país pequeño decide promulgar una ley de reforma a la justicia, de tal forma que se creen varios estamentos judiciales diferentes a los que ya existen>,<un profesor decide establecer como norma esencial que los estudiantes lleguen a la cátedra con camisa blanca, de lo contrario tendrán una observación deficiente>; se espera que el individuo y su conjunto, la sociedad, acaten esas normas y leyes, y de infringirlas hablar con la verdad primero y la necesidad después. Ése, precisamente, es el fundamento de la honestidad, reconocer la falta a la norma ó reconocer su total ejecución. De no ser así no se sabe si la norma esta bien diseñada, si funciona o en el peor de los casos, de ser omitida, cuál es su capacidad de castigo. Así pues saltarse la norma, la ley o la regla es en sí un acto deshonesto y esto se ve claro si no relata su fatídico salto de conducta. <la norma interpersonal, intrínseca y natural, dicta no quitar las cosas que son de otra persona. Un hombre roba un pequeño borrador a su compañero de oficina. Éste último decide hacer un gran escándalo en la oficina hasta que el borrador aparezca. El dueño y dirigente de la oficina, ante tanta algarabía y preocupado por tener un ladrón entre sus filas, decide descontar un 5 por 100 de todos los trabajadores de la oficina si el borrador de la discordia no aparece. El ladrón decide callarse y el sueldo de todos disminuye como prometió el jefe>; con lo anterior claro se puede decir que una norma es justa en la medida que regula de la mejor forma, sin violencia ni perjuicios, la relación entre los individuos y las sociedades. Así una norma puede desencadenar en consenso y distensión entre las partes, ó desencadenar en conflicto agudo, la importancia de la honestidad radica que a sabiendas de la verdad, absoluta y declarada, de ambas partes, se puede medir cómo la norma puede llegar a ser buena o mala para la resolución de conflictos. <Los sistemas de justicia se colapsan. En primera medida porque ninguna de las partes, dentro de los procesos en seguimiento, es capaz de ser honesto frente al caso, esto aumenta el esfuerzo, en términos de investigación, peritaje y decisión final, aún así las partes en conflicto suelen quejarse de su propia incompetencia> toda la acepción a la honestidad como parte fundamental de la moral, se sustenta en una sola base, la educación que sea brindada al individuo.




domingo, 24 de abril de 2011

La brecha entre generaciones

Por: Carlos Andrés Ramírez González
Tema: Artículo especial

La sociedad funciona sobre un núcleo común, un núcleo divisible, inestable, pero que le da cimiento a la sociedad moderna y que en nuestro pasado tuvo un papel fundamental en todos los campos. Ese núcleo común ha visto cambios estructurales, por ende, la sociedad en su conjunto ha sufrido transformaciones tan amplias que en cada generación viene intrínsecamente un pensamiento o comportamiento diferente a sus antecesoras. Ese núcleo común se ha llamado tradicionalmente como familia.
La familia es la institución social más antigua de la historia, es sencillo saberlo pues la historia prácticamente no documenta una fecha o época exacta para su creación. Incluso algunos remontan los inicios de una familia con el mismo inicio de la existencia humana, es más antigua que la religión, la industria y e incluso la guerra. Por naturaleza todos los humanos nacen en un núcleo familiar, aunque eso se vea controvertido por la ingeniería genética, y por esto también cada individuo tiene una carga dinámica dentro de ésa familia, es decir, en la actualidad la familia no tiene elementos pasivos o activos, los que mandan y los que obedecen, ahora existen individuos dinámicos que practican su individualidad dentro de la familia. ¿Siempre fue así? Evidentemente, no. En la antigüedad, podemos situarnos en la edad media, la familia recibió un nuevo atributo que la hizo tradicionalista y que refreno su desarrollo por siglos, la religión.
La religión en la familia constituyó, y constituye, un elemento importante que explica en parte la relación de subordinación entre padres e hijos. Es fácil ver la relación entre familia y religión, sobretodo en la antigüedad, pues antes las familias católicas tenían hijos católicos igual que las musulmanas hijos musulmanes. La familia hace de la religión algo hereditario, obligatorio y que implica un sentimiento de sumisión absoluta, por lo menos en otras épocas, más adelante me referiré a las nuevas generaciones que rompen en absoluto con esto. Estas generaciones de sumisión religiosa y familiar son bastante difíciles de ubicar cronológicamente, pues, en realidad, la sumisión familiar fue antecesora de la religiosa y por ende sería una tarea por demás complicada diferenciarla específicamente una de otra.
Como se ha visto, la familia, como creadora de nuevas generaciones, toma, en principio, elementos como la religión o la tradición y hace de ellos una ley social, no por nada la edad media es de corte teocentrista. Sin embargo, es necesario referirme a otro elemento que configura totalmente el comportamiento de las generaciones pasadas dentro del marco de la familia, el poder.
La familia antigua hace del poder algo hereditario, familias de faraones, de reyes o incluso la imposición de altos cargos eclesiásticos de padres a hijos. Este punto es tan importante que determinará una nueva clase de generación, de familia y por agregación de sociedad. Los siglos finales de la edad media, XIII,XIV y XV, crean una nueva generación, que aunque más abierta sigue siendo tradicionalista y que contiene un elemento nuevo, o mejor, renovado. La lucha por el poder se vuelve algo netamente familiar y esto nos queda demostrado en la Guerra de las dos rosas en Inglaterra, entre los Lancaster y los York, las disputas en Italia y al interior de la iglesia católica por el predominio de los Borgia o las contradicciones internas de los Medici, esta generación tiene una mano en la corona y la otra en la espada. En esta época los fines últimos de la familia son también los fines últimos del individuo, lo que hace inevitable, como señalaría Hobbes, la lucha por los mismos fines.
La modernidad, heredera de la ilustración, trae consigo una apertura moderada de las familias, si a lo anterior le sumamos el flujo interminable de ideología liberalista de autores como Smith y Locke, hace de las primeras generaciones modernas bastante libre pensadoras comparadas con las ideologías de sus antecesoras. Sin embargo, la iglesia, sobretodo en lugares como Latinoamérica y Asia, sigue teniendo una influencia inmensa dentro de las personas, aunque a partir de éste momento cada generación pondrá más en duda el poder eclesiástico.
El siglo XX, en su primera mitad,  es el tiempo sin generaciones. Todas las generaciones que se habían visto cada vez incluidas en la educación y que veían un futuro más que promisorio, murieron en las dos guerras mundiales. En las ciudades solo quedarían las mujeres, los niños, aunque haya indicios que indiquen que también participaron en la guerra,  y los ancianos. Es decir, hubo un salto generacional que dejó a la siguiente generación totalmente huérfana y es por esto que en el siglo XX la familia empieza a desmoronarse. Las generaciones siguientes a las guerras mundiales cambiarán fundamentalmente la concepción de todo lo que se consideraba tradicional. La Guerra Fría y la posibilidad de otra guerra crean una conciencia diferente entre los jóvenes, que tendrán las riendas de la generación más revolucionaria de la historia, sin temor a equivocarme esta generación de la guerra fría repudia todo lo que las anteriores apreciaron. La iglesia quedará como un segundo término para las generaciones siguientes, la formalidad y tradicionalidad se verá cambiada por la irreverencia y la poca entereza en la vestimenta, la abnegación padre-hijo se ve totalmente rota y el abismo entre las costumbres de los padres y los hijos es insalvable. El rock, el hippismo y el pacifismo determinará de sobre medida está diferentísima ola generacional.

Aunque todo tiende a cambiar, el tiempo siempre está corriendo y esto al final afectó a las generaciones de la guerra fría, a la que pertenecen mis padres y por la cual puedo dar pruebas empíricas, estas generaciones al hacerse viejas perdieron su ideales, olvidaron mayo del 68 y todo lo que ésta conllevo, como diría poéticamente una cancón de Ismael Serrano titulada Papá cuéntame otra vez. De hecho para la generación a la que pertenezco y de seguro las venideras, estos movimientos revolucionarios e innovadores les perecerá tan sólo una historia que contar, algo lejano e impropio.
Las nuevas generaciones son poco diferentes a las de la guerra fría, sólo que ellos han visto de nuevo un auge en la educación, cada vez más las nuevas generaciones tienen acceso a la educación universitaria. La abnegación padre-hijo ha quedado en el olvido y la iglesia antes olvidada ahora es atacada y desacreditada. Los simbolismos de épocas anteriores se han roto, la sexualidad es un tema abierto, la tecnología ya es parte fundamental de la vida humana y las movilizaciones sociales son el plato favorito de presión por parte de los jóvenes.
El siglo XX y lo que lleva el XXI han marcado los cambios más grandes en las generaciones en relativamente poco tiempo, un siglo y once años. Es en esta época donde vemos en realidad una brecha gigantesca entre generaciones; en la antigüedad cosas como la religión y la tradición impidieron cambios drásticos en las generaciones, lo que, en mi concepto, retrasó al mundo en términos de desarrollo tanto en una educación más generalizada como en la inserción en las libertades fundamentales. Es importante aclarar, para terminar, que los cambios generacionales y la abertura de brechas insalvables entre ellas, se ven de manera diferente según el lugar geográfico y la comunidad donde se sitúen. En Latinoamérica se ve, todavía, un claro predominio tradicionalista mezclado con una juventud claramente más irreverente lo que causa un choque generacional bastante interesante para su estudio. En Europa y Norteamérica actualmente  “la nueva juventud postmoderna” sigue llevando los hilos en términos tecnológicos y hasta políticos donde ha logrado hacerse con importantes movimientos políticos nacionales e internacionales como Greenpeace. En Africa se ven contrastes bastante grandes, En Sudáfrica, por ejemplo, la juventud también es libre pensadora y tiene bastante preponderancia social, pero en otros lugares en el mismo continente, como Libia o Egipto, el tradicionalismo de generaciones anteriores se niega a morir en las postrimerías de la historia. En Asia, donde el tradicionalismo conductista y religioso es más fuerte que en cualquier otro lugar, se ha visto una importante abertura social, incluso en la China comunista, aunque a pesar de todo esa familia tan unida y abnegada, típica de las familias asiáticas, sigue siendo fundamental para su construcción social.

lunes, 18 de abril de 2011

Contra la ley Lleras

La opinión pública colombiana se ha levantado en contra de una polémica ley que se prepara para ser pasada a debate en el Congreso. esta ley planea controlar, en cierta medida, los contenidos en Internet para proteger los derechos de autor.[1] es importante para mí dar mi posición acerca del tema: como primera medida es imposible creer que un autor escriba para él mismo y que ninguna otra persona tenga acceso inmediato a lo que éste escribió. El conocimiento, a mi parecer, debe ser totalmente libre, respetando e incluso rescatando a los autores del anonimato, es decir, el conocimiento es libre, pero la autoría no, es algo que debe ser bastante claro. en segunda medida, como un firme libertario me causa terror el hecho de que el gobierno pueda manipular el medio electrónico que a diario manejamos, es un método típico de control excesivo de los Estados modernos. 

Todo lo anterior me lleva a decir que éste blog, y espero todos sus lectores, está en contra de la Ley Lleras, porque el conocimiento también exige, necesita y genera libertad:


jueves, 7 de abril de 2011

La educación tiene su precio

Por: Carlos Andrés Ramírez González
Tema: Política

Por lo general, la educación se convierte en un instrumento de construcción política de identidad, un instrumento que hace a las personas caer en la cuenta de su situación y la de su comunidad. Ejemplos como mayo del 68, nos muestran claramente dos puntos fundamentales y, en ése contexto, innovadores: Primero; la educación crea seres humanos más racionales, capaces de hacer demandas más grandes y, en algunos casos, mejor estructuradas al Estado y, segundo; la juventud se mostró como un actor social fundamental, que gracias a la educación se hacía más receptivo a las demandas del conjunto y  podía movilizarse bajo conceptos propios del planteamiento de Alan Touraine como lo son la Identidad y  la Totalidad.

La razón primordial de este artículo y, por ende, de la anterior introducción, gira en torno a la reciente reforma a los modos de financiación de la educación superior(1) que han desatado una gran polémica dentro de los sectores universitarios. Estos, argumentan que el Estado planea introducir capitales privados dentro de las universidades públicas, lo que, bajo circunstancias normales, incrementaría los costos de matrícula en dichas universidades. A partir de este planteamiento, sectores estudiantiles, universidades tanto públicas como privadas, han acordado una manifestación “pacífica” para tratar de que este proyecto ni siquiera sea sometido a debate en el congreso.


Por mi parte, fui invitado por bastantes personas a participar de la marcha, mi respuesta fue negativa por dos aspectos básicos: primero, no tenía el suficiente conocimiento de causa de las polémicas reformas, lo que para mi constituye un factor fundamental, porque no planeo sentar mi voz de protesta, sin antes conocer a profundidad aquello que no reconozco como justo o legítimo. Lamentablemente sé que muchos de los participantes de esta protesta no comparten mi posición y desconocen las causas por las cuales están en las calles exclamando gritos y levantando pancartas, y , segundo; porque mis medios de protesta están fundamentados en la acción de la opinión con argumentos y el uso de la institucionalidad, como diría Pierre Bourdieu: “las manifestaciones de más éxito no son necesariamente las que movilizan más gente , sino las que suscitan más interés entre los periodistas. A riesgo de exagerar un poco, podría decirse que cincuenta tipos listos que sepan montar bien un happening para que salga cinco minutos por la tele pueden tener tanta incidencia  política como medio millón de manifestantes” (Bourdieu, 1979)



Con lo anterior no quiero decir que no esté de acuerdo con las movilizaciones PACÍFICAS, solo digo que existen medios más directos y eficaces para exigir cambios o reivindicaciones de parte del Estado. Ahora bien, estas movilizaciones tienen una motivación emanada en la necesidad de mantener los costos de las universidades públicas y mantener el capital privado limitado totalmente, esto intrínsecamente nos plantea una disyuntiva.  Por un lado sería funesto el incremento en el costo de la educación superior de nivel público, que necesariamente causaría una deserción mucho más grande de la actual, que de por sí también es alarmante. Y por el otro el lado, a medida que se invierta mayor capital privado, tanto los proyectos de investigación como la calidad de la educación se verán positivamente afectados, básicamente existe una relación directa entre calidad de enseñanza  y el capital privado.

Aunque la reforma, citada en el segundo párrafo, no habla constantemente del capital privado, este si es incluido en el parágrafo segundo del artículo sexto, que habla de la creación de un fondo, Fondo de la Permanencia Estudiantil, para evitar la ya evocada deserción estudiantil. Luego, en el numeral tercero del mismo parágrafo nos indica que una de las formas de mantenimiento económico de este fondo es: “Aportes y donaciones particulares, organizaciones no gubernamentales, entidades de derecho público y gobiernos extranjeros” aparte de éste pequeño numeral que no haría más sino aumentar las tasas de interés de los créditos educativos, no encontré ningún otro parámetro que nos haga pensar en una privatización del  capital público para las universidades.
Evidentemente habría que hacer una comparación la ley 30 original y la nueva reformada, para saber hasta qué punto la financiación de la educación superior se ve afectada con el cambio, sin embargo, lo estructural en éste artículo es llegar a una razón de fondo para las movilizaciones. Además de las motivaciones que dicen tener, que, hasta el momento, parecen infundadas; siempre han existido grupos sociales que creen en la posibilidad de una educación que sea gratis y de calidad. En realidad, la temática de fondo de las movilizaciones propiciadas por los estudiantes no es la posibilidad de una privatización, sino más bien la siempre presente demanda de una educación generalizada y sin ningún tipo de ánimo de lucro. En mi concepto es un tema bastante difícil de entender y mucho más de solucionar, sin embargo la educación totalmente gratuita no deja de ser para mí una utopía o, mejor, un inalcanzable. Como dice un viejo adagio colombiano “no hay dinero para tanta gente” con esto quiero decir que no existe sistema económico capaz de sustentar la educación de toda su población sin que esta no pague ningún tipo de remuneración, y de ser, hipotéticamente, así los bajos sueldos y capitales de mantenimiento  harían de la educación una en extremo deficiente sin siquiera tener una buena planta física.


Respecto al contenido de la coyuntura, y ya hecho un bosquejo del planteamiento estudiantil,  también tengo que referirme al papel del Estado. Esta reforma en particular, plantea problemas sustanciales que se pueden resumir de la siguiente forma respecto a la estructura de la reforma destinada a la repartición del presupuesto: Los recursos adicionales diseñados por crecimiento del PIB y por desempeño institucional en aumento de la cobertura, investigación, productividad y formación docente y por el desempeño en los tres años anteriores son un esfuerzo considerable del Estado, si bien insuficiente. Pero sería una debilidad enorme dejar la distribución de apreciables recursos sujetos a conocidas prácticas de presión o sin la suficiente claridad para premiar a las que más avancen y a las mejoresSi el Gobierno hace un esfuerzo por diseñar mecanismos que mejoren y hagan más diáfana la gestión en educación, si desea aplicarlos tanto a públicas como a privadas, lo que sería un gran paso, ¿por qué dejar indefinida la distribución de recursos entre las instituciones públicas según criterios tan vagos como “su grado de complejidad”, o con base en indicadores genéricos sin peso relativo y en manos de mecanismos sin transparencia? ¿Cómo y quién los definirá? ¿Qué implicaciones tendrá el riesgo de lesionar las universidades públicas del país que más progresan?(2) Básicamente algo tan serio como la repartición de recursos se ve supeditado a matrices bastante difusas y muy vulnerables a la corrupción o el clientelismo. Lo anterior, sumado a lo que ya dije acerca de que muchos de los manifestantes, y  en general gran parte de la sociedad civil colombiana, desconoce las implicaciones de esta reforma, nos lleva a pensar dos falencias del Estado frente al tema tratado: primero; la función pública de la divulgación y claridad en los procesos legislativos no está siendo cumplida lo que deja a los civiles sin mucha materia de argumento o conocimiento y, segundo; se rompe una de las premisas básicas de la formulación de políticas públicas, la identificación de los actores sujetos o afectados, directa o indirectamente, a tal política.

Ya vistos los problemas de fondo presentados por ambas partes del problema, será beneficioso para concluir el texto una revisión a la forma de dichas marchas. Como dije en la introducción los elementos de las movilizaciones sociales se ven más claramente cuando los movilizados tienen la herramienta fundamental de la educación, a esto se debe agregar el hecho de que estas movilizaciones buscan otro fin oculto, crear disturbios y tratar de vencer a la fuerza pública como muestra del poder emanado de las revueltas. Lo que para mi constituye la forma más rápida de deslegitimar cualquier acción de protesta, para ellos es la mejor forma de dar su mensaje de forma directa. Estas protestas, contra la posible reforma a la educación, se declararon desde un principio “pacíficas”, como han visto hice bastante énfasis en ése punto, sin embargo, terminaron por crear disturbios(3) como ya es costumbre, la petición al gobierno se transforma en violencia innecesaria y en represión también innecesaria.

Solo me resta decir que un tema tan complejo y que engloba tantos actores como la educación tiende a complicar la labor del Estado de ejercer control y dirección a las políticas expuestas por él mismo. Como dije en un principio la educación crea una identidad política que hace a cada individuo consciente de sus derechos y deberes, el problema radica cuando es consciente de las limitaciones de la ley, de la economía del país y de las autoridades y aún así, en vez de querer colaborar, prefiere sabotear lo poco bueno que hace el gobierno. La educación, como muchos temas de la vida diaria en Colombia, tiende a tener un costo bastante elevado en términos de estabilidad, dinero y control.





Bibliografía
- Bourdieu. Pierre (1979) La distinción. Criterio y bases sociales del gusto, Paris






sábado, 2 de abril de 2011

Facebook, la red que cambió el mundo

Por: Carlos Andrés Ramírez González

Muchos teóricos de las relaciones internacionales han hablado de la creciente interdependencia entre los países, la globalización de los mercados y el constante flujo de tecnologías y capitales por todo el mundo. Sin embargo, mientras temas como estos adquieren demasiada preponderancia, otros la pierden de manera veloz. En este artículo se hablará de uno de esos temas ocultos por los constantes influjos políticos y económicos de la globalización, en los últimos tiempos la interconexión entre personas se ha vuelto un tema fundamental en la vida diaria de la humanidad. Redes sociales como Facebook han cambiado la concepción de la tecnología y, algo mucho más importante, han hecho de la tecnología algo más  generalizado para toda la sociedad.
Los usuarios activos de Facebook llegan a los quinientos millones de personas, que, vistos con los 7000 millones de personas proyectadas como población total del mundo para 2011[1], equivalen al 7.1% de la población total. Estas cifras parecen bastante pobres, pero si a estas  añadimos el hecho de que la página fue lanzada en 2004, lo que habla de una aceptación mundial de la red social en poco tiempo, y que, además, el crecimiento diario de usuarios alcanza cifras astronómicas, nos hace pensar de una manera muy distinta.
Así como la cifra de usuarios activos, el mismísimo Facebook ha publicado muchas otras estadísticas bastante interesantes acerca de su plataforma en linea[2]. Entre estas figura las setenta lenguas a las que ha sido traducida la página, que de hecho ha sido traducida por 300.000 usuarios voluntarios, y otra que en realidad es bastante diciente, los desarrolladores de la plataforma provienen de 190 países diferentes. A lo que voy con estas estadísticas es dar cuenta del proceso que se ha llevado a cabo desde que la página fue  creada, literalmente Facebook ha unido a medio mundo bajo una dirección URL.  Como se evidencio antes, ni siquiera medio mundo existe como usuario activo en la red, sin embargo, detrás de ella existen millones de personas más de las que reseñan las estadísticas de la página. Entre desarrolladores y grandes empresas interesadas en publicar allí un anuncio, que sin duda dará bastantes dividendos en términos de ventas, reúnen una masa de gente mucho más grande que tan solo contando a los usuarios activos.
Ya vistos datos cuantitativos bastante dicientes acerca de esta red social, sería bastante prudente hacerse una pregunta fundamental ¿Qué es Facebook? . Un concepto general diría que  tan solo es una página en internet que hace más fácil la interacción entre personas. Una concepción ideológica, como el Marxismo, diría que es otro medio de control y expansión de los valores capitalistas hacia la sociedad oprimida. Otro tipo de concepción ideológica, como el capitalismo, reseñaría que es la nueva forma de la realización de la libertad, otro medio para la concepción absoluta de la libertad de elegir, expresar y lograr lo que se quiere. Estas, sin duda, deben ser concepciones bastante comunes dentro de la sociedad, sin embargo, quiero dar una definición propia que contiene varios puntos importantes en mi concepción: “Facebook, y en general todas las redes sociales, se convierten en  la bisagra entre las masas y la globalización en su conjunto. Gracias a este tipo de redes, la sociedad ha descubierto que existe un proceso bastante complejo desarrollándose en todos los aspectos de su vida, en consideración con estas redes, hasta las clases más bajas han conocido aquel proceso llamado globalización  ¿pero por qué la globalización tiene que ver con las redes sociales? En principio, el hecho de poder interactuar con personas de otras culturas, regiones o lenguas es un punto importante dentro de lo que se ha llamado la Globalización Social. Por otro lado, Facebook, sobretodo, ha logrado movilizar millones y millones de dólares en publicidad, a tal punto que una de las estrategias más importantes de Marketing se basa en este tipo de publicidad en linea. Desde el campo político, las redes sociales y en especial Facebook, ha logrado unificar ideologías e incluso organizar de manera más eficiente y eficaz movilizaciones sociales en contra de ciertos sistemas políticos.
Los tres aspectos tratados, lo económico, lo social y lo político, constituyen tres de las dimensiones más importantes de la globalización en su concepción actual, por tanto, Facebook, y las demás redes, deben ser tomadas en cuenta como punto fundamental en la teoría de la globalización del siglo XXI. Sin esta variable no se entenderá el porqué la sociedad se encuentra inmersa, más que nunca, en el proceso de la globalización, sobretodo, en términos de su última ola de expansión.

Los datos cuantitativos nos demuestran las magnitudes de lo que se ha llamado “la comunidad del Facebook”  que sin duda alguna tiende al crecimiento a medida que mayor población tiene acceso a la tecnología. Sin embargo, en términos cualitativos es más fácil explicar la magnitud del impacto de Facebook en la multidimensionalidad de la globalización, pero en mi concepto la historiografía deberá registrar la “comunidad del Facebook” como uno de los más grandes reformadores de las sociedad en la historia del mundo, nunca antes la comunicación fue tan inmediata, de fácil acceso y generalizada como ahora lo es.